09/02/2019

San Telmo Con 500 locales de antigüedades en un radio geográfico de 1 kilómetro,

RELIQUIAS
Con 500 locales de antigüedades en un radio geográfico de 1 kilómetro, es hoy la mayor concentración de anticuarios de Sudamérica y la segunda a nivel mundial después de Francia.
Perfil (Sabado)9 Feb 2019MONICA MARTIN

FOTOS: SHUTTERSTOCK

En San Telmo hay cerca de 500 anticuarios en donde conseguir piezas desconocidas que terminan nan valiendo miles de dólares. El interés erés del turismo local y extranjero hizo zo del más pequeño barrio porteño o un museo a cielo abierto.
En 1983, en el local Henry Haus se vendían dos Estatuas de la Libertad, una de ellas con gorro frigio. Cansado de no poder venderlas, Haus se las dio en consignación a otro anticuario conocido, que tuvo más suerte que él y logró venderlas por US$ 4.000 a dos estadounidenses. Poco tiempo después Haus y su amigo se enteraron por los diarios que con motivo del aniversario de la Estatua de la Libertad, ambas piezas saldrían a remate en Nueva York con una base de un millón de dólares, pero la del gorrio frigio, en 1,5 millón. “Venderlas en 4 mil era muchísimo dinero, un departamento de tres ambientes en Congreso costaba entonces 6.000 dólares”, relata Luis Guevara, socio fundador de la Asociación de Anticuarios y Amigos de San Telmo, organismo que vicepresidió durante 5 períodos. Todo anticuario de la zona tiene alguna anécdota similar bajo la manga, porque el más pequeño de los barrios porteños, comprendido entre las Avenidas Paseo Colón y Caseros, y las calles Brasil y Piedras, nació en
1806 en torno a la Parroquia de San Pedro González Telmo y fue pionero con todas las letras. De parada de carretas y asiento del Mercado desde 1860 (el actual data de 1897) pasó pronto a ser el domicilio de las
familias patricias. Y varios años después, el Barrio Sur estaba plagado de viviendas antiguas que se alquilaban a los inmigrantes –los ricos se habían ido hacia el Barrio Norte-. En 1870, el arquitecto ecto José María Peña, fundador or del Museo de la Ciudad, hizo despertar la conciencia cia
ciudadana por la
revalorización de lo antiguo. Así comenzó a tomar forma la Feria de los domingos en la Plaza Dorrego y el barrio se consolidó como polo turístico y gastronómico para turistas turista y locales. Sólo en San Sa Telmo hay 500 anticuarios anti –en todo Buenos Bue Aires, unos 2.000-, 2. verdaderos museos m de puertas abiertas. ab Allí hay de todo: desde miriñaques mir hasta vajilla vaji de época, pasando pas por muebles de estilo e hasta muñecas muñ de porcelana y tocadiscos toca Winco. Lo que más m se busca son los ob objetos de estilo art deco dec y art nouveau. “las “la consolas en
raíz de nogal siempre lucen impecables y las mesas de grandes proporciones enchapadas en madera rubia son un clásico”, sugiere un habitué, el arquitecto y diseñador Julio Oropel. “Cualquiera puede ir a una tienda y comprar un mueble en serie, pero una antigüedad es única y exclusiva y da personalidad a un ambiente”, opina Javier Iturrioz, arquitecto y escenógrafo. Pasen y vean, porque nunca se sabe, habrá dicho don Pirincho, un hombre que vendió a un anticuario un cuadro que había encontrado en un ropero y que resultó ser una obra maestra del francés León Pallière, que retrataba el costumbrismo del campo argentino.